LLEVAN PENSANDO...

REDES SOCIALES

8 de abril de 2010

¿CONFIAMOS EN LA POLÍTICA?

Me imagino en un estadio oyendo por megafonía: "Atención, cambio en el club "Chorizos C.F.", sale de la cárcel Luis Roldán y pasa al banquillo Jaume Matas". ¡Qué equipazo!. Seríamos invencibles.







Da igual el signo político, las épocas, o los nombres, son los mismos perros con distintos collares.














 Crecí y maduré, o eso creo, en la época de los 90, con los escándalos y los casos de corrupción del PSOE y en el 2000 seguimos igual pero con el partido contrario: el entramado Gurtel, Jaume Matas...

La política se parece cada vez más al ciclismo. ¿Quién se puede sentar frente a la televisión a disfrutar con ilusión de una prueba ciclista, si a los pocos días se va a destapar un sonado caso de dopaje en el que estará implicado el corredor más destacado de la vuelta?.
Con todo esto que está sucediendo estos últimos años, ¿quién realmente va a depositar su voto en la urna con la total confianza hacia el partido elegido? ¿de qué credibilidad goza la clase política?, o dicho de otra manera, ¿nos podemos fiar de algún político?.
En la historia más reciente de la democracia de este país, no ha habido partido político que no haya terminado metiendo mano a la caja aprovechando su estancia en el poder tanto a nivel del Estado, como en Comunidades Autónomas o Administración Local. Claro que el poder a unos les ciega, a otros les produce delirios de grandeza y a la mayoría les sobrepasa.
Quizás nuestros dirigentes se merecerían algo parecido a lo que ocurre en el libro de José Saramago "Ensayo sobre la lucidez" en el que en unas elecciones municipales de una ciudad sin nombre los ciudadanos deciden castigar a sus políticos ejerciendo mayoritariamente su derecho a votar "en blanco". Constituye un hecho curioso y verdaderamente utópico, pero quién sabe si sería un pequeño susto o toque de atención a nuestro poder político. La pena es que a lo más que llegamos, en algunos casos, es a adoptar una aptitud de pasotismo y engrosar las estadísticas de la abstención.
Como en la mayoría de casos se tiende a castigar al gobierno votando a la oposición aunque no simpaticemos con sus postulados, considero que con ello estamos corrompiendo el sistema democrático. El poder lo tienen los políticos en todo momento y no la ciudadanía que debería ser la verdadera esencia de la democracia. Así, el objetivo constante de unos partidos y de otros es el de debilitar al oponente cueste lo que cueste y con ello llegar al poder. Las estrategias se centran en el voto y en la mayoría de los casos se termina comprando el voto.

Debería de existir una formación política nueva que se nutriera de las mejores tesis de los dos grandes partidos, que no se definiera a sí misma ni de izquierdas ni de derechas y con la que pudiéramos partir todos de cero para hacernos confiar otra vez en la política.

Venga despierta J.Antº, te has vuelto a quedar dormido delante del ordenador.....

2 comentarios:

  1. Efectivamente pensador convulsivo coincidimos. Dos artículos diferentes sobre el mismo asunto pero que lo que queda en ambos es el inmenso hartazgo del comportamiento vergonzoso de nuestros políticos. La corrupción siempre ha existido, existe y existirá gobierne quién gobierne y oposite quién oposite, pero no pueden dejar transcurrir un momento sin que los expulsen del partido, sea quién sea el chorizo. Cuando no lo hacen están dando a entender que el chorizo es un mandado y entre todos se comen lo chorizado. Felicidades por tu blog y como dices seguiremos en contacto.
    Un abrazo

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  2. Exacto, tiene tanta culpa el que roba, como el que mira hacia otro lado o incluso lo ampara.
    El que termina engañado siempre es el mismo, el ciudadano.
    Espero verte por aquí, un saludo.

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